La tregua permitirá ayuda humanitaria y evacuación de civiles; se preparan nuevas negociaciones con Estados Unidos en noviembre.
Rusia y Ucrania acordaron un alto el fuego temporal en la ciudad de Oleshki, región de Jersón, con el objetivo de permitir la entrada de ayuda humanitaria y la evacuación de civiles. La tregua, anunciada el 23 de octubre por la Casa Blanca, fue resultado de la mediación de la primera dama estadounidense Melania Trump y se limitará a la localidad de Oleshki, actualmente ocupada por fuerzas rusas.
El cese al fuego comenzará el 29 de octubre, según informó la Casa Blanca. El jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, indicó que las fuerzas rusas suspenderán ataques desde el 27 de octubre. Ambas partes acordaron detener temporalmente operaciones militares para facilitar el ingreso de alimentos, medicamentos y otros suministros esenciales. Además, se establecerá un corredor seguro para la salida de civiles de Oleshki.
Oleshki enfrenta actualmente escasez de alimentos, agua potable, atención médica, suministro eléctrico limitado, carreteras minadas y ataques militares. Antes de la guerra, la ciudad tenía alrededor de 24 mil habitantes; actualmente permanecen entre mil 700 y 2 mil personas, principalmente adultos mayores y aproximadamente 50 niños. Las personas que deseen abandonar Oleshki recibirán apoyo para trasladarse a territorio controlado por Rusia o Ucrania.
Mediación y próximos pasos diplomáticos
Melania Trump trabajó directamente con representantes rusos y ucranianos para establecer la tregua y organizar la asistencia humanitaria. Volodímir Zelenski anunció que representantes de Ucrania, Rusia y Estados Unidos prevén reunirse en noviembre en Abu Dabi para reanudar negociaciones. La fecha de la reunión dependerá de la disposición del gobierno ruso. Zelenski expresó que espera que las negociaciones permitan una reunión entre los mandatarios de Ucrania, Rusia y Estados Unidos, y afirmó que cualquier acuerdo de paz debe incluir garantías de seguridad y financiamiento por diez años para las fuerzas armadas ucranianas.
Las negociaciones anteriores encabezadas por Estados Unidos quedaron estancadas en febrero. Rusia exige que Ucrania ceda la región del Donbás, incluido Donetsk, mientras que el gobierno ucraniano rechaza entregar las zonas bajo su control. Las nuevas conversaciones en noviembre son un intento diplomático para acercar posiciones, pero no constituyen un acuerdo para detener hostilidades en todo el territorio.
Intercambio de prisioneros y situación humanitaria
El 23 de octubre, Rusia y Ucrania intercambiaron 270 militares prisioneros por cada bando, siendo el primer canje de este tipo desde agosto. Zelenski calificó el intercambio como un resultado importante, mientras que el Ministerio de Defensa ruso informó sobre la liberación de sus militares. Estos avances humanitarios y diplomáticos ocurren mientras continúan ataques en otros puntos de Ucrania y persisten diferencias sobre territorio, garantías de seguridad y condiciones para terminar la guerra.
