Red conocida como ‘Los Chicos Phoenix’ involucra a jóvenes de 16 a 19 años; armas llegan al Cártel de Sinaloa
Cuatro jóvenes de entre 16 y 19 años, estudiantes o exalumnos de escuelas secundarias del oeste de Phoenix, Arizona, integran una red dedicada a conseguir y revender armas de fuego. Las armas traficadas terminan en manos de intermediarios vinculados con organizaciones criminales mexicanas, principalmente el Cártel de Sinaloa. La red se identifica como ‘Los Chicos Phoenix’.
Los jóvenes entrevistados aseguraron no mantener lealtad con un cártel específico. JM, un joven de 18 años, coordina a decenas de estudiantes de al menos 20 escuelas secundarias de Phoenix involucrados en la obtención de armas. Una parte importante del armamento termina en México.
Modus operandi y ganancias
La red comenzó cuando JM y dos amigos reunieron 700 dólares para comprar un rifle de estilo Kalashnikov, que luego vendieron por 1200 dólares. Algunas armas son obtenidas mediante robos a viviendas, vehículos y familiares, mientras que otras son adquiridas legalmente por personas con edad suficiente. Los jóvenes utilizan plataformas digitales y espacios temporales para almacenar armas antes de entregarlas a intermediarios.
El Flaco, un joven de 18 años, relató que puede obtener entre 4000 y 5000 dólares en un mes considerado malo. Comenzó a traficar armas a los 14 años tras comprar una Glock 19X con dinero ahorrado. La red utiliza contactos personales, dinero falso y plataformas digitales para sus operaciones. JM decidió esconderse temporalmente en Sinaloa por temor a ser identificado por autoridades estadounidenses. Los jóvenes aseguraron que hasta ahora no han sido detenidos.
Participación de adolescentes y datos oficiales
Organizaciones criminales mexicanas recurren cada vez más a adolescentes y adultos jóvenes en estados fronterizos como Arizona. AJ Gibes, agente especial de la ATF en Phoenix, explicó que las organizaciones criminales buscan personas sobre las que puedan ejercer influencia. Datos federales indican que de más de 11 mil traficantes identificados entre 2017 y 2021, alrededor de un tercio tenía menos de 25 años y cerca de 5% menos de 17 años. Jason Red, exagente de Investigaciones de Seguridad Nacional, señaló que los adolescentes aparecen con frecuencia en casos de tráfico de armas.
Autoridades mexicanas estiman que hasta 500 mil armas de fuego son introducidas ilegalmente desde Estados Unidos a México cada año. Los cárteles evitan comprar armas directamente y usan compradores y reclutadores en Estados Unidos como intermediarios. Una pistola Beretta de 9 mm adquirida legalmente por unos 700 dólares puede venderse hasta en 1500 dólares en México, mientras que una Colt .38 Super que cuesta alrededor de 1200 dólares en Estados Unidos puede venderse hasta en 2500 dólares en México.
Testimonios de los jóvenes involucrados
“Para los jóvenes, tristemente, esta es una oportunidad para ganar dinero rápido, tal como lo sería cometer otros tipos de delitos”. “Los cárteles usan a cualquier persona. Para ellos, estos son compradores desechables”. “Dije, ‘no pos de aquí soy, ya estoy hecho’”, expresó uno de los jóvenes. “Va a seguir habiendo jale cuando regrese”. “Lo que hagan con las armas ya no es mi problema mientras yo tenga mi ganancia. Y a los que matan no los matan por inocentes”.
