Dos soldados estadounidenses fallecieron y uno permanece desaparecido tras un ataque con misiles y drones iraníes en Jordania, informó el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM). El incidente ocurrió durante una defensa conjunta contra estos ataques el viernes.
Además de las bajas, cuatro militares fueron trasladados a hospitales en Jordania para recibir atención médica. Estas son las primeras muertes de soldados estadounidenses desde que se reanudaron las hostilidades el 7 de julio.
Irán ha intensificado sus ofensivas, atacando infraestructuras civiles en Kuwait y objetivos militares en la región, mientras amenaza con una “fase de ofensiva total” si Estados Unidos continúa con sus ataques más allá de unos días.
Las autoridades iraníes reportaron daños significativos en instalaciones clave, como una estación de bombeo de agua de mar y una planta desalinizadora en la provincia de Hormozgán, zona estratégica cercana al estrecho de Ormuz.
Por su parte, el ejército estadounidense respondió con ataques nocturnos contra instalaciones militares iraníes, incluyendo depósitos de armas y medios marítimos, sin afectar objetivos civiles.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que podría atacar centrales eléctricas y puentes en Irán si no se retoman las negociaciones.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, respondió con amenazas de una “lección inolvidable” para Estados Unidos, criticando la validez de los acuerdos firmados por el gobierno estadounidense.
Desde la reanudación de la guerra en julio, los enfrentamientos han escalado, afectando especialmente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
Irán mantiene un bloqueo en esta vía estratégica y afirma haber detenido con drones y misiles a varios buques que intentaban cruzar sin autorización, mientras Estados Unidos mantiene su propio bloqueo a los puertos iraníes.

