Un grupo de aproximadamente 50 médicos residentes del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” bloqueó la avenida Cuauhtémoc en la Ciudad de México el 7 de septiembre de 2026 para exigir acciones tras un brote de salmonella que afectó a personal médico del hospital.
El brote, reportado oficialmente por la Secretaría de Salud federal el 3 de septiembre, se identificó inicialmente el 31 de agosto debido a un aumento súbito de casos con síntomas gastrointestinales entre médicos residentes y de alta especialidad. En total, 135 personas resultaron afectadas, con 41 hospitalizadas bajo vigilancia médica.
Detalles del brote y atención médica
Los síntomas principales reportados fueron dolor abdominal, diarrea, febrícula y vómito. Los análisis de laboratorio confirmaron la presencia de salmonella en los pacientes, mientras que en dos casos se detectó una coinfección con Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC). A la fecha, todos los hospitalizados permanecen estables y reciben tratamiento.
El brote se relacionó temporalmente con el consumo de alimentos proporcionados por el comedor institucional del hospital, por lo que las autoridades suspendieron de inmediato el servicio subrogado de alimentación destinado a médicos residentes.
Demandas y contexto de la protesta
Durante la manifestación, los médicos residentes exigieron sanciones para quienes resulten responsables del contagio y solicitaron una auditoría externa a los administradores del comedor institucional. Además, denunciaron la falta de recursos médicos tanto para el personal afectado como para los pacientes en general.
Álvaro Sánchez, uno de los participantes, señaló: “También estamos haciendo esta manifestación para exponer la falta de recursos que hay, no solo para nuestros compañeros, sino para el resto de pacientes. Algo evidente fue que cuando algunos de los compañeros requerían medicamentos, no había y varios de nosotros tuvimos que cooperar”.
Medidas implementadas por el hospital
El Hospital General de México activó una estrategia de búsqueda y seguimiento para identificar a todas las personas potencialmente expuestas al brote. Sin embargo, no se precisó cuántos médicos o personal consumieron los alimentos relacionados con el contagio.
La protesta y la situación sanitaria evidencian la urgencia de mejorar las condiciones y protocolos dentro del hospital para evitar futuros incidentes que pongan en riesgo la salud del personal médico y de los pacientes.

