El arranque del nuevo periodo está marcado por la defensa de la soberanía nacional y la proximidad de elecciones de medio término en 17 estados.
Claudia Sheinbaum ha iniciado el tercer año de su sexenio, marcando el cierre del primer tercio de su gobierno. Este nuevo periodo arranca el viernes 1 de octubre y está caracterizado por una creciente presión política, tanto interna como externa.
Desde mayo, Sheinbaum ha puesto especial atención al riesgo de injerencia de Estados Unidos, en particular ante la proximidad de la elección presidencial en ese país, donde Donald Trump enfrentará una contienda dentro de un mes. El discurso oficial de los últimos cinco meses se ha centrado en la defensa de la soberanía nacional y en rechazar la injerencia extranjera.
Presión electoral y reconfiguración política
En 2027 se definirán las candidaturas a gobernador en 17 estados durante las elecciones de medio término, lo que modificará el mapa político-electoral y la configuración de fuerzas dentro de Morena. La dirigencia de Morena ha definido coordinaciones estatales de defensa de la transformación y la soberanía, preparando el relevo de la generación de gobernadores electa en 2021 por una nueva generación morenista.
Relaciones internacionales y narrativa oficial
La estrategia de seguridad del gobierno busca evitar la intervención de agencias estadounidenses en el combate al narcotráfico. En este contexto, la narrativa oficial señala a la oposición como “traidora a la patria”. Alito Moreno, dirigente del PRI, ha realizado viajes a Washington, mientras que la cúpula panista encabezada por Jorge Romero ha realizado giras europeas. Sheinbaum, por su parte, se mantiene envuelta en la bandera de la soberanía nacional y en los juegos sucesorios dentro de Morena.
