El gobierno federal proyecta que el control estatal sobre la generación eléctrica alcance el 65% al finalizar la actual administración, mediante la incorporación de 28 mil megawatts a la red nacional.
Este avance fortalecerá a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como el principal operador del sector energético en México, consolidando su papel estratégico frente al sector privado.
El anuncio se realizó durante la inauguración de la Central de Ciclo Combinado Manzanillo, en Colima, con la presencia de autoridades y trabajadores del sector eléctrico.
El plan contempla la construcción de cinco nuevas plantas de ciclo combinado, una central de combustión interna en Baja California Sur que integrará energía solar, y esquemas de inversión mixta con participación privada bajo operación estatal.
Con estas acciones, se prevé aumentar la capacidad instalada desde un 57% actual hasta el 65% de generación eléctrica bajo control estatal, apoyado en inversión pública y la recuperación progresiva de activos para la empresa nacional.
Este cambio responde a una revisión de las políticas energéticas implementadas desde la reforma de 2013, que buscaba reducir la participación estatal en favor del sector privado. Desde la administración actual, el Estado ha recuperado el control de más de la mitad de la generación eléctrica.
Recientemente, reformas constitucionales otorgaron prioridad en el despacho eléctrico a la energía producida por la CFE y reconocieron su estatus como empresa pública, reforzando su función estratégica.
Durante el evento, ciudadanos presentaron demandas locales que fueron atendidas con apertura al diálogo por las autoridades. El encuentro finalizó con un reconocimiento al personal técnico y operativo, clave para la modernización y consolidación del sistema eléctrico nacional.

