La ingeniera lideró el desarrollo del software que permitió la llegada del ser humano a la Luna y fue reconocida con la Medalla Presidencial de la Libertad.
Margaret Hamilton, reconocida pionera de la informática y líder en el desarrollo del software del programa Apolo de la NASA, falleció a los 90 años. El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) informó sobre su deceso. Hamilton fue responsable de encabezar el equipo que programó los primeros ordenadores que permitieron llevar a los seres humanos a la Luna.
Nacida en Paoli, Indiana, en 1936, Margaret Hamilton inició sus estudios de matemáticas en la Universidad de Michigan en 1955 y obtuvo la licenciatura en matemáticas con especialización secundaria en filosofía en el Earlham College en 1958. Comenzó a trabajar en el MIT en 1959 y permaneció en la institución hasta mediados de la década de 1970.
Contribuciones a la ingeniería de software
Hamilton lideró el desarrollo del software para el programa espacial Apolo de la NASA, consolidando la ingeniería de software como una disciplina propia. Fue autora de más de 130 publicaciones y posteriormente se convirtió en empresaria del sector informático y directora ejecutiva. En 2016, recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, otorgada por el presidente Barack Obama.
Reconocimientos y legado
Diversas voces han destacado el impacto de Hamilton en la historia de la tecnología. “Hamilton definió nuevas formas de ingeniería de software y ayudó a impulsar una industria que cambiaría para siempre la historia de la humanidad. Su arquitectura de software propició grandes avances para el ser humano, al escribir el código que permitió a Estados Unidos llegar a la Luna”. También se ha señalado: “Decir que Margaret Hamilton fue una pionera —decir que se adelantó a su tiempo— sería quedarse muy corto. Fue ingeniera de software en una época en la que este campo estaba en sus inicios; no solo desarrolló un código avanzado por sí misma, sino que también lideró un equipo que utilizó esa tecnología incipiente para crear uno de los sistemas más complejos que la humanidad había logrado jamás”.
Hamilton ha sido considerada una fuente de inspiración para generaciones de informáticos e ingenieros. “Su carrera estuvo dedicada a prevenir errores y a lo que ella denominaba ‘gestionar lo desconocido'”. Además, “encarnó el liderazgo mediante el ejemplo y estableció una práctica de ingeniería de software —basada en la resolución de problemas y la ingeniería de sistemas— de la que todos nos beneficiamos”.
