La expansión de la inteligencia artificial requerirá miles de electricistas, plomeros y trabajadores de la construcción para nuevas infraestructuras.
La expansión de la inteligencia artificial está transformando el mercado laboral en Estados Unidos, impulsando la demanda de trabajadores especializados en oficios como electricistas, plomeros, trabajadores de la construcción y siderúrgicos. Esta tendencia responde a la necesidad de construir infraestructura como centros de datos y fábricas para soportar el crecimiento de esta tecnología.
Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, afirmó que la construcción de centros de datos y fábricas para la inteligencia artificial abrirá miles de oportunidades laborales. Según Huang, “el sector de la artesanía especializada de todas las economías va a experimentar un auge. Habrá que duplicarlo una y otra vez, año tras año”.
Oportunidades laborales y salarios en el sector
Las inversiones globales en infraestructura para inteligencia artificial podrían alcanzar los 7 billones de dólares antes de que termine la década. Muchos de los oficios relacionados con este sector podrían alcanzar salarios superiores a los 100 mil dólares anuales. Estas oportunidades laborales no requerirán necesariamente una licenciatura o doctorado, sino capacitación técnica y experiencia en el oficio. “Todo el mundo debería poder ganarse bien la vida. No hace falta tener un doctorado en informática para conseguirlo”, señaló Huang.
McKinsey anticipa que entre 2023 y 2030, Estados Unidos necesitará incorporar aproximadamente 130 mil electricistas, 240 mil trabajadores de la construcción y 150 mil supervisores de obra adicionales para satisfacer la demanda generada por la inteligencia artificial.
Desafíos por escasez de mano de obra
Jim Farley, director ejecutivo de Ford, expresó preocupación por la escasez de trabajadores especializados en la industria. Farley destacó que la contratación de personal de nivel inicial en empresas tecnológicas ha disminuido 50 % desde 2019. Actualmente, Estados Unidos enfrenta un déficit de alrededor de 600 mil trabajadores fabriles y 500 mil empleados de la construcción.
Farley advirtió sobre el impacto de esta escasez en la capacidad del país para repatriar producción industrial: “¿Cómo podemos repatriar toda esta producción si no tenemos gente que trabaje allí?”. Además, señaló que “hay más de un camino hacia el sueño americano, pero todo nuestro sistema educativo se centra en la educación universitaria de cuatro años”.
