El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) confirmó que la marca registrada del Pato Merlín pertenece a la familia que representa a la mascota, aclarando así la controversia generada recientemente.
Esta resolución despeja dudas sobre la titularidad del personaje, que ha sido utilizado como imagen en distintos eventos y promociones.
La decisión del IMPI ratifica que la familia tiene los derechos legales sobre la marca, lo que garantiza el uso exclusivo y protege la identidad del Pato Merlín.

