Una evaluación citada por The Washington Post señala que México y Estados Unidos no están preparados para enfrentar la evolución de estas aeronaves en actividades criminales.
Una evaluación interna del gobierno de Estados Unidos advierte que México y ese país carecen de preparación suficiente para enfrentar la evolución del uso de drones por parte de cárteles mexicanos, de acuerdo con información publicada por The Washington Post y retomada por El Universal.
El reporte, basado en entrevistas con cinco funcionarios estadounidenses y uno mexicano, señala que las organizaciones criminales han intensificado el uso de dinero y coacción para reclutar a personas, principalmente de Colombia, que combatieron en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Según los funcionarios citados por el diario estadounidense, los cárteles también han intentado enviar a sus propios afiliados a Ucrania bajo contratos de un año. Además, estudian frecuencias de radio y otras técnicas para evadir los sistemas de interferencia utilizados contra drones.
La evaluación refiere que las organizaciones buscan adquirir modelos con mayor autonomía de vuelo y capacidad para transportar explosivos. Un funcionario de inteligencia mexicano señaló que al menos un cártel cuenta con aeronaves de seis a ocho hélices, capaces de permanecer varias horas en el aire y cargar más de 68 kilogramos.
El mismo funcionario indicó que un cártel envió personal a China para adquirir drones que pueden equiparse con rifles. De acuerdo con el reporte, la organización estaría aprendiendo a operar estas aeronaves.
Los grupos criminales ya utilizan drones para vigilar operaciones policiales e identificar rutas de contrabando a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. Las autoridades de ambos países prevén que los cárteles continúen perfeccionando sus métodos para evadir los sistemas de defensa contra drones.
En Estados Unidos, mandos militares atribuyeron a sistemas láser de alta energía el derribo de 11 drones vinculados con cárteles entre el 24 de agosto y el 4 de septiembre, según la información citada por El Universal.
México y Estados Unidos mantienen la operación “High Eagle” o “Águila Alta”, enfocada en detectar y desactivar drones utilizados por criminales para apoyar el tráfico de drogas y personas en la frontera compartida. El secretario de la Defensa de México, Ricardo Trevilla Trejo, afirmó que hasta el momento no se han registrado resultados del lado mexicano.
El funcionario mexicano también señaló que no ha aumentado el uso de drones en la frontera, aunque reconoció problemas con estas aeronaves en Michoacán y Sinaloa.
