Un análisis de tendencias y autenticidad plantea que la participación en conversaciones digitales debe partir de la identidad y el vínculo de cada marca con sus comunidades.
La inteligencia artificial y las herramientas de social listening han facilitado que las marcas detecten tendencias, produzcan contenido y reaccionen en tiempo real. Sin embargo, participar rápidamente en una conversación digital no garantiza que una marca sea relevante, de acuerdo con un análisis sobre cultura digital y marketing de influencia.
El documento señala que, cuando varias empresas utilizan el mismo audio, meme, creador o formato, mantenerse al día deja de representar una ventaja competitiva. La diferencia estaría en la capacidad de cada marca para aportar un punto de vista propio y justificar su presencia en esa conversación.
Un análisis de tendencias desarrollado por TikTok y WGSN identifica una evolución hacia lo que denomina “legitimidad”, asociada con el conocimiento, las experiencias auténticas y las conexiones construidas alrededor de intereses reales. El reporte también señala una creciente fatiga ante representaciones excesivamente cuidadas y vínculos superficiales con influencers.
Eduardo Núñez Santiago, director de Influencer Marketing México y LATAM en another, planteó que antes de decidir cómo sumarse a una tendencia, las marcas deberían preguntarse qué relación tienen con el tema y con las comunidades que participan en él. Según su explicación, ese vínculo se construye a partir de la historia de la marca, sus conversaciones previas y la consistencia de sus mensajes.
El análisis también cita una investigación de Ipsos sobre creators y autenticidad, realizada con 12 meses de social listening y una encuesta a 757 adultos. El estudio reportó que 72% de las personas encuestadas considera la autenticidad antes de decidir seguir a un creador; además, señaló que el engagement y una identidad distintiva tuvieron el mayor impacto en el indicador de equity actitudinal utilizado por Ipsos.
A partir de estos hallazgos, el documento plantea que la inteligencia artificial puede acelerar la exploración y la producción, mientras el social listening ayuda a detectar señales culturales y los creadores interpretan las ideas desde los códigos de sus comunidades. No obstante, sostiene que ninguna de esas herramientas resuelve por sí sola por qué una conversación tiene sentido para una marca.
Núñez Santiago también consideró que el valor de participar en una tendencia debe evaluarse después de que esta pierde fuerza: si dejó una asociación nueva, abrió una conversación sostenible o fortaleció la relación con una comunidad o un creador.
La conclusión del análisis es que las marcas no necesitan estar presentes en todas las conversaciones digitales, sino elegir aquellas en las que su participación sea coherente con su identidad y pueda sostenerse más allá de la atención momentánea.
