El ex operador de Vitol Inc. deberá entregar 7.13 millones de dólares y pagar una multa tras ser hallado culpable de corrupción internacional.
Javier Aguilar, de 52 años y residente de Houston, Texas, fue sentenciado a cuatro años de prisión en una corte federal de Brooklyn, Nueva York, por su participación en esquemas internacionales de sobornos relacionados con Pemex y Petroecuador. Además de la condena, Aguilar deberá entregar 7.13 millones de dólares en decomiso y pagar una multa de 100 mil dólares.
Aguilar, quien trabajó como operador comercial en Vitol Inc., fue declarado culpable en 2024 por cargos relacionados con la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) y lavado de dinero. Posteriormente, se declaró culpable por cargos derivados del esquema de sobornos en México.
Esquemas de sobornos y contratos internacionales
Aguilar participó en dos esquemas internacionales de sobornos a funcionarios de Ecuador y México. Junto con sus cómplices, pagó más de un millón de dólares en sobornos a funcionarios de Petroecuador y PEMEX Procurement International (PPI). En México, entregaron aproximadamente 600 mil dólares a dos funcionarios de PPI para obtener contratos de suministro de gas etano a Pemex. En Ecuador, los sobornos permitieron obtener un contrato de 300 millones de dólares para la compra de combustóleo.
Para ocultar los pagos ilícitos, utilizaron empresas fantasma, contratos falsos, facturas ficticias y correos electrónicos con nombres falsos. También recurrieron a una entidad estatal de Medio Oriente para sortear restricciones en Petroecuador y emplearon sociedades en Curazao, Panamá y las Islas Caimán para encubrir las operaciones.
Implicaciones judiciales y acciones de Vitol
Vitol admitió en diciembre de 2020 haber sobornado a funcionarios de Ecuador, México y Brasil, y aceptó pagar 135 millones de dólares en multas como parte de un acuerdo con autoridades estadounidenses y brasileñas. Siete cómplices de Aguilar, incluidos tres funcionarios de gobiernos extranjeros, se declararon culpables y acordaron entregar más de 63 millones de dólares provenientes de las operaciones ilícitas.
La sentencia de Aguilar marca el cierre de una etapa judicial del caso. Las autoridades estadounidenses han señalado que continuarán utilizando la FCPA para perseguir esquemas de soborno internacional.
