La muerte de Dafne Zapata Quintos, una adolescente de 13 años, durante un campamento de verano en la Academia Militarizada Marina Doenitz en Tamaulipas, ha generado una fuerte movilización social en la región. Familiares, amigos y ciudadanos realizaron una marcha en Altamira para pedir el esclarecimiento del caso y sanciones para los responsables.
Los manifestantes portaron pancartas con la consigna “Justicia para Dafne” y demandaron una investigación completa. La familia de la menor ha cuestionado la versión oficial, señalando posibles maltratos e inconsistencias en los informes sobre el fallecimiento.
Alejandra Quintos, madre de Dafne, expresó sus dudas sobre lo ocurrido durante los cuatro días que su hija permaneció en el campamento. Indicó que recibió varias versiones contradictorias del personal de la academia, desde moretones hasta desmayos en diferentes circunstancias, antes de ser informada del deceso.
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas abrió una carpeta de investigación a través de la Fiscalía Especializada en Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes. Las autoridades aseguraron las instalaciones, suspendieron el campamento y recabaron declaraciones del director del plantel y responsables del área femenil.
Según la necropsia oficial, la causa de muerte fue asfixia por la presencia de agua en los pulmones. Sin embargo, la familia solicitó una segunda necropsia independiente para esclarecer dudas sobre el caso.
El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, afirmó que las investigaciones avanzan y comprometió resultados en un plazo de 24 a 48 horas. Mientras tanto, la Fiscalía continúa recopilando testimonios para reconstruir los hechos.
Desde el ingreso de Dafne al campamento el 13 de julio hasta la marcha del 20 de julio en Altamira, el caso ha mantenido la atención pública y la exigencia de justicia por parte de la comunidad y familiares.

