La movilización partió de la Plaza de las Tres Culturas y llegó al Zócalo, con demandas de memoria, justicia y rechazo a la represión.
Miles de personas se movilizaron este viernes 2 de octubre de 2026 en la Ciudad de México para conmemorar el 58 aniversario de la matanza de Tlatelolco. La marcha inició en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco y concluyó en el Zócalo capitalino, reuniendo a sobrevivientes, familiares, estudiantes, colectivos sociales y nuevas generaciones.
La movilización fue encabezada por integrantes del Comité 68 y sobrevivientes de la época de 1968. Durante el recorrido, se expresaron demandas de memoria, justicia y rechazo a la represión. Entre los participantes estuvieron colectivos sociales y madres buscadoras de personas desaparecidas.
Demandas y consignas en la marcha
Durante la marcha, se escucharon consignas como “¡Fuera el Estado!” y “¡Somos los nietos del 68!”. También se hicieron referencias a los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014. Grupos de jóvenes realizaron pintadas en paredes de Eje Central con mensajes relacionados tanto con los estudiantes asesinados en 1968 como con los normalistas de Ayotzinapa. Se mostraron pancartas en apoyo a distintas causas internacionales, incluidas banderas de Palestina.
Gilberto Legona participó en la marcha y expresó la consigna: “Si no hay justicia, habrá revolución”. Una mujer embarazada asistió y mencionó que su padre sobrevivió a los acontecimientos de 1968, compartiendo: “Quiero que tenga un país en paz, que pueda ir de fiesta, estudiar tranquilamente”. Entre los asistentes, se escuchó la frase: “gracias a ellos nos estamos manifestando libremente”.
Memoria histórica y exigencia de justicia
El 2 de octubre de 1968 ocurrió una represión estatal contra una concentración estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas. El movimiento estudiantil de ese año demandaba la liberación de presos políticos y el fin de la represión estatal. Organizaciones y participantes sostienen que la represión de 1968 dejó más de 300 personas asesinadas, heridas o desaparecidas. La marcha de este año funcionó como acto de memoria histórica y espacio de protesta contemporánea, reafirmando el lema: “Dos de octubre no se olvida”.
