La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, solicitó al gobierno federal entregar a Rubén Rocha Moya, argumentando que la soberanía no debe ser un escudo para la impunidad. Campos enfatizó que respetar la soberanía implica consolidar el Estado de derecho en México.
En su declaración, la mandataria rechazó cualquier intervención extranjera en asuntos internos, pero insistió en que la justicia y la legalidad deben prevalecer para garantizar la gobernabilidad y la confianza ciudadana.

