Ambos países despliegan 500 elementos militares cada uno y coordinan operaciones espejo en Tamaulipas y Texas
México y Estados Unidos han intensificado la coordinación militar en la frontera tras un ataque a tiros contra elementos de la Guardia Costera estadounidense. El incidente ocurrió el 26 de septiembre, cuando personal de la Guardia Costera de Estados Unidos fue atacado desde el lado mexicano del río Bravo, cerca de Garceno, Texas. No se reportaron personas heridas ni daños en las embarcaciones.
La Embajada de Estados Unidos en México informó que se ha establecido comunicación directa entre comandantes militares de ambos países para reforzar la seguridad en la zona fronteriza de Tamaulipas. El embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, destacó la intención de patrullar ambos lados de la frontera compartida y proteger a las comunidades.
Despliegue militar y operación espejo
Estados Unidos desplegó alrededor de 500 elementos militares en el Valle del Río Grande como parte de la operación Ardent Vanguard, incluyendo el traslado de personal mediante helicópteros en la zona fronteriza. Por su parte, México desplegó 500 elementos de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, con apoyo de dos helicópteros de la Fuerza Aérea, drones y equipos antidrones.
La operación mexicana se realiza en los municipios tamaulipecos de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz. Además, la Secretaría de Marina mantiene un despliegue en el Sector Naval de Matamoros con 159 elementos navales, 11 vehículos y dos drones en la Operación Sable.
Coordinación y objetivos de seguridad
La coordinación entre ambos países comenzó el 3 de octubre, con comunicación directa entre comandantes militares mexicanos y estadounidenses. México y Estados Unidos llevan a cabo una operación concurrente, también llamada ‘operación espejo’, que inició en febrero de 2025 para realizar reconocimientos simultáneos en la frontera contra el tráfico de drogas y personas.
La cooperación se basa en principios de reciprocidad, responsabilidad compartida, confianza mutua y respeto a la soberanía y jurisdicción de cada país. Autoridades estadounidenses han reportado amenazas relacionadas con organizaciones criminales y el uso de drones para vigilar movimientos de agentes y militares en la zona. La coordinación busca reforzar la seguridad y las capacidades de detección en la frontera.

