Después de un cónclave celebrado el fin de semana, Morena no logró consolidar un candidato de unidad entre sus seis aspirantes, manteniendo la contienda interna con tensiones y disputas abiertas.
Conflictos y rivalidades en la contienda
Los equipos de los aspirantes permanecen sensibles y reaccionan con rapidez ante cualquier movimiento, lo que dificulta la conciliación. En particular, Lorenia y Célida mantienen una postura firme y no están dispuestas a ceder la candidatura de unidad a la otra, lo que ha profundizado la división interna.
Avances y estrategias en la competencia
En medio de la falta de acuerdo, la contienda continúa con conflictos internos y estrategias que incluyen conspiraciones y llamadas telefónicas dirigidas a la ciudadanía para ganar apoyo. Javier Lamarque se perfila como un puntero visible en esta disputa, aunque no se ha concretado una definición clara.
Posible intervención del centro
Ante la falta de consenso, se espera que el centro del partido pueda intervenir para definir al candidato que represente a Morena en la próxima contienda. Esta posible intervención refleja la complejidad y la división que persisten en el proceso interno.

