El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) rechazó el frente de defensa que el Partido Acción Nacional (PAN) organizó para respaldar al exgobernador Ernesto Ruffo Appel, acusado de operar una de las redes de huachicol fiscal más grandes del país. Ruffo Appel se encuentra vinculado a proceso y recluido en el penal del Altiplano.
Rechazo de Morena y críticas al PAN
Ariadna Montiel Reyes, dirigente nacional de Morena, emitió un comunicado donde calificó la defensa organizada por el PAN como una “protección corporativa de la vieja mafia del poder”. Montiel aseguró que, aunque Ruffo conserva su presunción de inocencia y tendrá oportunidad de defenderse, no tiene derecho a ser declarado intocable por este grupo político.
Morena enfatizó que no se trata de una persecución política, sino de que un personaje con poder responda ante la justicia. Además, criticaron que los defensores de Ruffo no presentaron pruebas para desmentir las acusaciones, limitándose a elogios y declaraciones sin sustento, intentando sustituir la investigación de la Fiscalía General de la República y las decisiones judiciales.
Conferencia de prensa en Guadalajara
Vicente Fox y cuatro exgobernadores panistas —Francisco Javier Ramírez Acuña, Alberto Cárdenas Jiménez, Juan Carlos Romero Hicks y Miguel Márquez Márquez— ofrecieron una conferencia de prensa en Guadalajara para defender a Ruffo Appel. Los exmandatarios acusaron al gobierno de Morena de realizar una persecución política sin pruebas contra el exgobernador.
Acusaciones sobre el PRIAN y la mafia del poder
Morena también rechazó la narrativa que presenta a Ruffo Appel como un fundador de la democracia mexicana, calificándola como una “historia falsa”. Montiel Reyes señaló que, aunque cambiaron los colores de los gobiernos, no se desmontó el régimen de privilegios, consolidándose así el PRIAN, una expresión política que simuló competencia mientras protegía intereses económicos de la mafia del poder.
La dirigente de Morena concluyó que la conferencia del PAN fue un espacio para proteger a uno de los suyos, evidenciando la continuidad de prácticas corporativas entre partidos que han gobernado históricamente en México.

