La jurista sudafricana dedicó el galardón a víctimas de crímenes internacionales y defendió la Corte Penal Internacional ante presiones políticas.
Navi Pillay recibió el Premio Nobel de la Paz 2026 y dedicó el reconocimiento a las víctimas y sobrevivientes de crímenes internacionales. La jurista sudafricana emitió su primer mensaje público tras el anuncio del galardón desde la sala de audiencias de Núremberg, Alemania, donde expresó: “Déjenme dedicar este premio a todos los supervivientes de crímenes internacionales”.
Pillay, de 85 años, defendió el derecho internacional y la labor de organismos como la Corte Penal Internacional (CPI), señalando que “vivimos en una época donde el derecho internacional y los derechos humanos son blanco de ataques políticos”. Alertó sobre las presiones políticas que enfrentan los derechos humanos por parte de diversos gobiernos y destacó: “Esta degradación es particularmente visible en los ataques contra la Corte Penal Internacional”.
Respuesta a Donald Trump y defensa de la CPI
Durante su intervención, Navi Pillay respondió a recientes declaraciones de Donald Trump, quien exigió ante la Asamblea General de la ONU que los países abandonen la Corte Penal Internacional. Trump calificó a la CPI como una institución “fuera de control” y pidió a los países firmantes “retirarse oficial e inmediatamente”. Ante este contexto, Pillay hizo un llamado a los líderes políticos para que cumplan con su obligación legal de proteger los derechos humanos y se abstengan de hacer la guerra: “Mi mensaje a los líderes, a los dirigentes políticos, es que tienen la obligación legal de proteger los derechos humanos y abstenerse de hacer la guerra”.
Trayectoria de Navi Pillay en la justicia internacional
Navi Pillay fue jueza en la Corte Penal Internacional y presidió el Tribunal Penal Internacional para Ruanda. Además, se desempeñó como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y presidió una comisión de la ONU encargada de investigar violaciones en territorios palestinos e Israel. El gobierno israelí calificó las conclusiones de dicha comisión como “distorsionadas y falsas”. Pillay también defendió a activistas contra el apartheid en Sudáfrica, incluyendo a Nelson Mandela.

