La Plaza de la Concordia fue escenario de una multitudinaria celebración, superando la asistencia registrada en 2008 con Benedicto XVI.
El papa León XIV celebró una misa multitudinaria ante 700 mil fieles en la Plaza de la Concordia, en París, durante su visita a Francia el 26 de septiembre de 2026. La cifra de asistentes, actualizada por la organización, superó los 600 mil inicialmente previstos y rebasó ampliamente los cerca de 260 mil fieles que acudieron en 2008 a la misa de Benedicto XVI en el mismo lugar.
El pontífice fue recibido entre aplausos durante su recorrido en papamóvil por los Campos Elíseos, partiendo desde el Arco del Triunfo en un vehículo oficial y recorriendo 2.5 kilómetros en aproximadamente 40 minutos. El trayecto incluyó la Plaza de la Concordia, los Campos Elíseos, la Plaza de la Estrella, el Arco del Triunfo y la Avenida de la Gran Armada.
Solo algunos miles de asistentes tuvieron acceso a las zonas cercanas al altar, mientras que el resto siguió la ceremonia a través de pantallas gigantes instaladas en los alrededores. Además, se colocaron confesionarios improvisados para los fieles que acudieron al evento.
Presencia política y mensajes de paz
En primera fila estuvieron Brigitte Macron, esposa del presidente francés Emmanuel Macron, y el primer ministro Sébastien Lecornu. También asistieron varios candidatos a las elecciones presidenciales de 2027, como Marine Le Pen, Jordan Bardella, Yaël Braun-Pivet y Gérard Larcher. Habían anunciado su presencia Gabriel Attal, Édouard Philippe, Bruno Retailleau, el expresidente Nicolas Sarkozy y los ex primeros ministros Michel Barnier y Dominique de Villepin.
Entre los fieles se observaron carteles y consignas a favor de la paz, incluyendo mensajes como “Keep Calm and Pray Jesus”. Sonia Macías y Alex Beltrán, ambos colombianos, expresaron su admiración por el papa y compartieron: “Somos católicos, fervientes admiradores del papa. Una ilusión grandísima de verlo. Con la alegría inmensa de por fin cumplir ese sueño”.
Homilía y próximos destinos
Durante su homilía, León XIV pidió a los fieles de Francia construir “una nación renovada a partir de sus raíces”. El papa habló sobre la búsqueda de “nuevos placeres” y bienes materiales para llenar un vacío interior, proponiendo la fe y Dios como respuesta. En sus palabras: “Tienen sed de Dios, de vida, de verdad, de unidad, de paz, de comunión, de felicidad. Aspiren a redescubrir un horizonte luminoso, a construir una nación renovada a partir de sus raíces, regadas por la fe”.
Con esta misa, el papa León XIV concluyó su etapa parisina y se trasladará a Lourdes para una reunión con personas vulnerables y víctimas de abusos.
