El ciclo agrícola 2025-2026 cerró con solo 3.3 millones de toneladas y una reducción significativa en el área cosechada
La producción nacional de sorgo en México se desplomó un 20.5% anual al cierre del ciclo comercial agrícola 2025-2026, alcanzando 3.3 millones de toneladas, la cifra más baja en 40 años. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) emitió un reporte detallado desde su oficina en Ciudad de México sobre la situación del sorgo en el país.
La caída en la producción se atribuye a la baja rentabilidad del grano, el alto nivel de endeudamiento entre productores y la sequía persistente. Rodrigo Trejo, analista del USDA, explicó que los precios internos “no cubren los costos mínimos de producción” para los agricultores, lo que ha llevado a que muchos productores abandonen la siembra de sorgo.
Reducción en área cosechada y previsiones negativas
El área cosechada de sorgo se redujo un 16.7% anual en el ciclo 2025-2026, abarcando un millón de hectáreas. Se anticipa un recorte adicional del 10.0% en el área cosechada para el próximo periodo. En Tamaulipas, se dejaron de sembrar 239,615 hectáreas de sorgo durante el ciclo 2025-2026. Además, se prevé una variación negativa adicional del 6.1% en la producción de sorgo para el siguiente ciclo comercial.
La escasez crítica de agua ha reducido drásticamente el rendimiento por hectárea en las parcelas activas, agravando la situación de los productores.
Impacto en la industria pecuaria y la cadena alimentaria
La contracción en la producción de sorgo afecta la cadena de suministro alimentaria de origen pecuario en México. El sorgo es el principal insumo energético para la industria de alimentos balanceados destinados a animales de granja. La reducción en la producción y el aumento de precios del sorgo impactan el costo final de carne de cerdo, pollo, res, huevo, leche y productos lácteos.
La industria pecuaria nacional ha optado por importar maíz amarillo de Estados Unidos, ya que resulta más económico y cuenta con ventajas logísticas. Empresas del sector han invertido en infraestructura ferroviaria y terminales de almacenamiento para facilitar la recepción de maíz importado.
