El estudio revela variaciones en proteína, azúcares y calorías respecto a lo declarado en el empaque de productos comercializados en México.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un estudio de calidad sobre barras de proteína disponibles en el mercado mexicano, encontrando diferencias entre la información declarada en las etiquetas y los resultados obtenidos en laboratorio. El análisis consideró el contenido de proteína, azúcares, aporte calórico e información comercial de estos productos.
La mayoría de las barras comerciales analizadas contienen entre 8 y 12 gramos de proteína por pieza, aunque algunas marcas, como Quest, alcanzaron más de 20 gramos de proteína por barra y presentaron cantidades relativamente bajas de azúcares añadidos. Pure Protein combinó una cantidad considerable de proteína con una densidad calórica menor respecto a otras barras comparables. El estudio también destacó que Think! ofrece una combinación de proteína y fibra, nutrimentos que pueden contribuir a una mayor sensación de saciedad.
Profeco identificó que no todas las barras de proteína ofrecen la cantidad de proteína que los consumidores podrían esperar según su publicidad o presentación. Algunas barras comercializadas con conceptos relacionados con ejercicio y bienestar presentaron cantidades elevadas de azúcares o grasas. Además, se encontraron discrepancias entre la información declarada en el empaque y los resultados obtenidos en laboratorio.
Importancia de revisar la información nutrimental
La etiqueta es la principal herramienta para conocer la composición de un alimento antes de comprarlo. Sin embargo, el estudio de Profeco identificó diferencias entre lo declarado en determinados empaques y los resultados de laboratorio. “Si la composición real se aparta de lo declarado, la decisión de compra se basa en información incorrecta o incompleta”.
La publicidad y el diseño del empaque pueden destacar palabras asociadas con ejercicio, proteína o estilo de vida saludable, pero estas no sustituyen la revisión de la tabla nutrimental. Un producto puede aportar una cantidad elevada de proteína y contener al mismo tiempo una cantidad considerable de calorías, azúcares o grasas.
Recomendaciones para consumidores
Profeco recomienda no elegir barras únicamente por palabras como “protein”, “fitness” o “healthy” ni por la imagen del producto. Antes de comprar, conviene revisar la cantidad de proteína, azúcares, calorías, grasas, tamaño de la porción, información del etiquetado y precio por cantidad de proteína. Calcular cuánto se paga por cada gramo de proteína realmente aportado puede ser una herramienta útil para comparar productos.
El estudio enfatiza que pagar más por una barra no necesariamente significa obtener un producto con un mejor perfil nutrimental, ya que algunas barras de mayor precio presentaron características nutricionales menos favorables que otras alternativas de menor costo. Para consumidores habituales, revisar proteína, azúcares, calorías, grasas y fibra ofrece una perspectiva más completa que fijarse solo en la cantidad de proteína anunciada.
La cantidad de proteína que necesita cada persona depende de factores individuales como alimentación general, edad, actividad física y objetivos. Una barra de proteína no debe evaluarse de manera aislada del resto de la dieta.
