En dos años, la cifra de internos aumentó en más de 40,000 y Sonora reporta 8,734 reclusos por encima de su capacidad.
La población penitenciaria en México ha registrado un crecimiento acelerado durante los dos primeros años del gobierno de Claudia Sheinbaum, agravando la sobrepoblación en los penales del país. Al cierre de agosto de 2026, el número de personas privadas de la libertad llegó a 275,497, una cifra récord. En octubre de 2024, al inicio de la administración de Sheinbaum, la cifra era de 235,461 internos, lo que representa un aumento de más de 40,000 personas en dos años.
Este incremento supera el registrado durante todo el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, cuando la población penitenciaria creció en 35,000 personas en seis años. Si el ritmo actual se mantiene, el sexenio de Sheinbaum podría cerrar con hasta 120,000 internos adicionales.
De las personas privadas de la libertad, 121,337 están procesadas sin juicio ni sentencia, lo que representa más del 44% del total.
Graves niveles de sobrepoblación en penales y entidades
De los 275 centros penitenciarios en México, 158 (56%) presentan problemas de sobrepoblación. Veintiuna de las 32 entidades federativas registran algún nivel de sobrecupo en sus cárceles.
El Estado de México reporta 22,371 internos por encima del límite máximo de sus cárceles, mientras que Sonora tiene 8,734 y Veracruz 4,100 internos por encima de su capacidad. En el caso de Sonora, el CRS Ciudad Obregón alberga 2,932 internos en un espacio diseñado para 910.
Algunos centros presentan niveles críticos de hacinamiento. El CRS Número 7 Huixtla en Chiapas tiene 296 internos para un espacio de 40, con una sobrepoblación superior al 640%. El CPRS de Zumpango en Estado de México opera con 829 internos para 120 espacios, lo que equivale a una sobrepoblación del 590%. El CRS de Bucerías en Nayarit reporta 592 internos para 95 espacios, con un sobrecupo del 470%.
El Centro Estatal de Reinserción Social Varonil de Jojutla en Morelos tiene una sobrepoblación del 425%, mientras que el penal de Chalco en Estado de México alberga 3,870 internos en un espacio para 774, con una sobrepoblación del 400%. Tres cárceles tienen sobrepoblación superior al 300%: Centro Estatal de Reinserción Social Varonil de Cuautla (Morelos), CRS Número 17 Playas de Catazajá (Chiapas) y CPRS El Oro (Estado de México). Ocho centros penitenciarios superan el 200% de sobrepoblación, incluyendo CPRS Tlalnepantla, CPRS Jilotepec y CPRS Cuautitlán en Estado de México, CERESO Venustiano Carranza en Nayarit y CRS Ciudad Obregón en Sonora.
Reconocimiento oficial y propuestas ante la crisis
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció la problemática de sobrepoblación y anunció una estrategia para construir nuevos centros penitenciarios. El 11 de agosto, Sheinbaum declaró la necesidad de ampliar los centros penitenciarios con un esquema humanista de reinserción social. “Hay muchos lugares de detención que están sobresaturados y nosotros tenemos que cuidar también los derechos humanos de todas y de todos. Estamos buscando el esquema con distintas entidades de la República para que puedan ampliarse en un esquema humanista, no con otros esquemas de otro nivel del mundo, sino un esquema de reinserción social que permita, pues que también puedan estar en una condición más humana”, afirmó.
Autoridades del gabinete de seguridad han mencionado la posibilidad de construir hasta seis nuevos centros penitenciarios en el país. Sin embargo, actualmente no existe un presupuesto previsto para la construcción de nuevos penales y las pláticas con gobernadores están en fase inicial.
