Movimientos que no coinciden con los ingresos declarados pueden generar auditorías y requerimientos fiscales
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene la facultad de revisar transferencias bancarias cuando detecta movimientos que no coinciden con los ingresos declarados por los contribuyentes. Si existen inconsistencias, la autoridad puede aplicar multas o iniciar auditorías.
Recibir dinero en una cuenta bancaria no constituye una infracción por sí mismo. Sin embargo, la frecuencia, los montos y la procedencia de los depósitos pueden motivar una revisión fiscal, especialmente cuando los movimientos bancarios no corresponden con la información presentada ante el SAT.
Personas sin actividad económica o con ingresos bajos que reciben depósitos frecuentes o elevados pueden ser objeto de revisión. Además, el uso de conceptos ambiguos como “apoyo”, “regalo” o “préstamo” sin documentación que respalde la operación puede generar observaciones por parte de la autoridad.
Recomendaciones para evitar observaciones del SAT
Es importante identificar el motivo de cada transferencia y conservar comprobantes que respalden los movimientos bancarios. Transferencias entre familiares pueden estar exentas de impuestos si cumplen con los requisitos legales establecidos.
Si no se acredita el origen de los recursos o no se cumplen las disposiciones fiscales, la autoridad puede considerar estos depósitos como ingresos sujetos a gravamen. El SAT recibe información de las instituciones financieras para contrastar los movimientos bancarios con las declaraciones fiscales de los contribuyentes.
Obligaciones fiscales y documentación
Las personas que realizan actividades económicas informales y cobran mediante transferencias deben declarar esos ingresos. No declarar ingresos obtenidos por actividades económicas puede derivar en requerimientos, multas o auditorías.
Se recomienda mantener congruencia entre los ingresos recibidos y el régimen fiscal registrado, así como emitir comprobantes fiscales cuando corresponda, por ejemplo, en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO). También es recomendable describir adecuadamente el concepto de cada operación y declarar los ingresos que no estén expresamente exentos de impuestos.
El SAT utiliza herramientas para analizar operaciones bancarias y detectar inconsistencias. Contar con documentación que respalde las transferencias ayuda a prevenir problemas con la autoridad fiscal.
