La reforma establece una disminución progresiva de la jornada semanal entre 2027 y 2030, sin garantizar dos días de descanso.
El Senado de México aprobó un dictamen que establece la reducción gradual de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La medida será implementada entre 2027 y 2030, disminuyendo dos horas por año: en 2026 se mantendrán las 48 horas, en 2027 bajará a 46, en 2028 a 44, en 2029 a 42 y finalmente en 2030 se alcanzarán las 40 horas semanales.
El dictamen no garantiza dos días de descanso por semana, sino que reconoce el derecho a descansar al menos un día, conforme al artículo 123 constitucional, que establece que por cada seis días de trabajo se debe disfrutar un día de descanso como mínimo. El criterio de descanso semanal no fue modificado por la reforma.
Regulación de horas extra y condiciones laborales
Las ocho horas restantes podrán cubrirse como horas extra, siempre que el trabajo extraordinario no exceda de 12 horas a la semana. Estas horas podrán distribuirse hasta en cuatro horas diarias durante un máximo de cuatro días. Las primeras horas extra deberán pagarse con un 100% adicional y, si se rebasa ese límite, el pago será con un 200% adicional. Los menores de 18 años no podrán realizar horas extraordinarias.
La reducción de la jornada laboral no implicará disminución de sueldos, salarios o prestaciones para los trabajadores.
Posturas y acuerdos políticos
El dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, criticó la reforma al señalar: “Alerta, Morena quiere dar gato por liebre en la reducción de la jornada laboral” y “El dictamen que circula es una simulación. No reduce la jornada a 40 horas sino hasta 2030 y extienden las horas extras hasta 12 por día, para que en realidad la jornada no disminuya”.
El gobierno federal confirmó dos acuerdos laborales: el aumento del 13% al salario mínimo en 2026 y la implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas hasta 2030.
