La presidenta de México desmintió que Donald Trump haya exigido la entrega de políticos vinculados al narcotráfico como parte de negociaciones comerciales.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, negó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya condicionado algún acuerdo comercial a la entrega de políticos supuestamente relacionados con el narcotráfico. Sheinbaum aseguró que Trump nunca ha utilizado el término ‘narcopolíticos’ en sus diálogos y calificó la llamada más reciente, realizada el 16 de septiembre, como “muy cordial”.
Los temas principales abordados en las conversaciones entre ambos mandatarios han sido seguridad y comercio. Sheinbaum destacó que el interés de Trump en materia de seguridad se centra en reducir el cruce de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos. Además, el déficit comercial es un tema recurrente en las discusiones bilaterales.
Seguridad y reducción de delitos
Sheinbaum respondió a preocupaciones de Trump sobre zonas de México controladas por cárteles y señaló que se ha logrado una reducción significativa en el cruce de fentanilo, así como una disminución considerable en el número de homicidios en el país. La presidenta subrayó que existe “mucha comunicación” entre México y Estados Unidos en temas de seguridad.
Colaboración energética y comercio
Durante las conversaciones, se discutió la posibilidad de que México adquiera más gas natural de Estados Unidos. Sheinbaum mencionó que México cuenta con cinco nuevas plantas de ciclo combinado y busca fortalecer su producción energética. Trump preguntó sobre la posibilidad de asistencia en la producción petrolera, pero Sheinbaum aclaró que las leyes mexicanas impiden otorgar derechos sobre el petróleo. Sin embargo, existen oportunidades de colaboración para empresas estadounidenses bajo la nueva regulación de Pemex.
Relación bilateral y comunicación
Sheinbaum describió las opiniones de Trump como “amistosas” y “sin confrontación”, aunque reconoció que algunos comentarios podrían tener un trasfondo electoral en el contexto de la campaña en Estados Unidos. La comunicación entre ambos mandatarios no es mensual y puede variar entre cada quince días y hasta tres meses sin contacto. Se acordó que los equipos de ambos países continúen trabajando hacia un entendimiento, especialmente en materia comercial.
