A un mes de la visita del gobernador Alfonso Durazo a Agua Prieta, no se han iniciado los trabajos para reparar la carretera en la entrada Oeste, como se había prometido. Tampoco se ha instalado la señalización ni los semáforos en el conocido “crucero de la muerte”, a pesar de que se anunció que las obras comenzarían en una semana.
La falta de avances genera preocupación entre los habitantes, quienes esperan una pronta intervención para mejorar la seguridad vial en esta zona clave de Agua Prieta.

