Durante la Convención Republicana en Dallas, Texas, Donald Trump anunció que cada adulto estadounidense recibiría 5 mil dólares si su partido mantiene el control de la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de noviembre de 2026.
El exmandatario denominó esta iniciativa como el “Dividendo Trump”, y especificó que el dinero tendría que gastarse dentro de Estados Unidos. Sin embargo, no detalló cómo se financiaría este programa que implicaría un gasto cercano a 1.2 billones de dólares, considerando que el país tiene alrededor de 240 millones de adultos.
Defensa y críticas dentro del Partido Republicano
El vicepresidente JD Vance defendió la propuesta, sugiriendo que las personas con mayores ingresos podrían quedar excluidas del beneficio. Además, planteó que los pagos podrían financiarse con los ingresos obtenidos mediante los aranceles estadounidenses, aunque se ha señalado que estos recursos serían insuficientes para cubrir el costo total.
Marc Goldwein, del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, advirtió que la iniciativa podría incrementar considerablemente el déficit presupuestario, que actualmente se estima en 1.8 billones de dólares anuales, y generar presiones inflacionarias.
Algunos miembros del Partido Republicano expresaron dudas sobre la viabilidad financiera del programa. El representante texano Chip Roy cuestionó cómo se podría financiar un gasto que superaría el billón de dólares.
Implicaciones políticas y precedentes
La propuesta ha generado cuestionamientos sobre si podría considerarse una forma de compra de votos, aunque especialistas aclararon que no condiciona el pago a que los beneficiarios voten por los republicanos.
Para que el programa se implemente, necesitaría la aprobación del Congreso de Estados Unidos. Una victoria republicana facilitaría políticamente su aprobación, pero no garantiza su ejecución.
En 2021, el entonces presidente Joe Biden ofreció respaldar pagos de 2 mil dólares si los demócratas ganaban dos elecciones senatoriales en Georgia. Tras su victoria, se aprobaron pagos adicionales para cumplir con esa promesa.
El gobernador de California, Gavin Newsom, criticó la propuesta de Trump, acusándolo de intentar utilizar recursos públicos para obtener respaldo electoral. Por su parte, el Comité Nacional Demócrata relacionó esta promesa con otras propuestas económicas anteriores de Trump, como los cheques de estímulo de 5 mil dólares.
Trump enfrenta un panorama electoral complicado, con un índice de aprobación del 38 por ciento según el promedio de encuestas citado por The New York Times. Las elecciones para conservar el control del Congreso están programadas para el 3 de noviembre de 2026.
