La tecnología experimental busca mejorar tratamientos de enfermedades neurológicas y cáncer mediante partículas de virus modificados
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollan nanovehículos experimentales para transportar medicamentos al cerebro y tratar enfermedades neurológicas, así como ciertos tipos de cáncer.
El proyecto, realizado en el Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la UNAM en Ensenada, Baja California, utiliza partículas de entre 20 y 60 nanómetros hechas a partir de virus de plantas y bacterias. Estos virus son inocuos y biocompatibles con humanos.
El proceso consiste en eliminar el material genético de los virus y sustituirlo por fármacos, creando así vehículos terapéuticos cuya cubierta de proteínas protege la carga durante el transporte. Uno de los principales retos es superar la barrera hematoencefálica, que limita el paso de medicamentos al cerebro.
Superación de la barrera hematoencefálica
El investigador Rafael Vázquez Duhalt explicó que “colocamos moléculas que la barrera hematoencefálica reconoce para permitir su ingreso al cerebro”. Los científicos modifican la superficie de las partículas con moléculas específicas para facilitar su reconocimiento y paso a través de esta barrera.
Aplicaciones en cáncer y diagnóstico
Además de las aplicaciones neurológicas, el equipo estudia estrategias para mejorar la administración de medicamentos contra el cáncer. Investigan la combinación de terapias y el transporte de enzimas hacia tumores para activar medicamentos en esas zonas. También exploran el uso de moléculas sensibles a la luz para destruir células cancerosas y seguir el recorrido de los nanovehículos en el organismo.
Consideran aprovechar la fluorescencia de las partículas para desarrollar herramientas que permitan diagnosticar y tratar enfermedades de manera simultánea.
Estado del desarrollo y próximos pasos
La tecnología se encuentra en fase experimental, con dos patentes nacionales y una internacional. La mayoría de las pruebas se ha realizado en células de laboratorio y los ensayos en modelos murinos apenas comienzan. Antes de una aplicación clínica, es necesario evaluar la reproducibilidad, fabricación a gran escala y distribución de los nanovehículos.
