La suspensión afecta solo a nuevos solicitantes y reduce el tope de ahorro voluntario de 25 a 1 UMA.
El gobierno federal decidió pausar y reformar la Modalidad 40 del IMSS, una medida que ha generado opiniones divididas sobre la certidumbre de los trabajadores y la viabilidad financiera del sistema de pensiones. La suspensión aplica únicamente para nuevos solicitantes y no afecta a quienes ya están inscritos o pagando actualmente.
La reforma establece que el tope de ahorro voluntario se reduce de 25 UMAs a un máximo de 1 UMA. Además, elimina la posibilidad de incorporaciones con efectos retroactivos para cubrir periodos pasados sin cotizar. Las condiciones contratadas solo se conservarán hasta concluir el periodo vigente y el trámite será estrictamente digital.
Detalles de la reforma y sus implicaciones
La pausa busca evitar un colapso financiero futuro, según lo señalado en la decisión gubernamental. “Lo que está haciendo el Seguro Social ahora me parece una pausa correcta, porque tener dinero hoy de esos futuros pensionados lo único que garantiza es que hoy voy a recibir dinero, y después quizás no cuente el gobierno federal con el recurso necesario para fondear de manera vitalicia a los beneficiarios”, se expresó en una de las opiniones recogidas.
El nuevo criterio vincula más estrechamente la pensión al historial salarial formal, inhibiendo que una persona pueda ahorrar más alto del salario acumulado en su historial. “El nuevo criterio vincula más estrechamente la pensión al historial salarial formal, pero inhibe que una persona pueda ahorrar más alto del salario que tiene acumulado en su historial”, se señaló.
Impacto en trabajadores y opiniones encontradas
La reducción de oportunidades afecta a personas que optaron por esta modalidad para asegurar un ingreso futuro. “La reducción de las oportunidades que plantea este acuerdo sí afecta a las personas que habían optado por esa modalidad y que habían optado por sacrificar ingreso presente para asegurar un ingreso futuro, eso es importante”, se indicó. También se destacó que “esta posibilidad entusiasmaba a muchas personas a hacer una estrategia de ahorro, de aportaciones elevadas durante un tiempo antes de pensionarse, para poder asegurar una pensión en el futuro digna”.
La decisión afecta principalmente a la generación cercana a los 50 años, así como a millennials y jóvenes sin esquemas favorables de ahorro. En México existen cerca de mil sistemas de pensiones distintos, siendo el IMSS y el ISSSTE los principales. La reforma fue tomada sin un debate público previo ni una evaluación financiera transparente.
