Endurecimiento de controles migratorios en EEUU lleva a miles a cruzar de forma clandestina hacia México
Miles de migrantes sin estatus legal están pagando a traficantes de personas para cruzar de regreso de Estados Unidos a México. Este fenómeno surge ante el endurecimiento de los controles migratorios internos en Estados Unidos, lo que ha dificultado el tránsito libre cerca de la frontera, especialmente en Texas, donde se han desplegado leyes severas y la Guardia Nacional.
Migrantes temen ser arrestados y procesados en los puertos de entrada oficiales por agencias como el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Aquellos que intentan auto-deportarse por vías oficiales están siendo arrestados, procesados y recluidos en centros de detención temporal. Para evitar la cárcel y un historial de deportación formal, muchos optan por cruzar de forma clandestina.
Rutas peligrosas y presencia del crimen organizado
El cruce del Río Bravo de norte a sur requiere conocimiento de corrientes y puntos ciegos, por lo que los migrantes buscan guías ilegales. Las rutas desérticas mexicanas y el propio río están vigilados por el crimen organizado, que cobra cuotas de tránsito a quienes intentan regresar a México.
Asentamiento y regularización en México
México ha pasado de ser un país de tránsito a convertirse en destino definitivo para muchos migrantes. Miles prefieren asentarse en ciudades fronterizas mexicanas como Tijuana y Piedras Negras. Migrantes que han regresado a México están tramitando visas humanitarias y permisos de regularización. El mercado laboral mexicano les permite establecer pequeños negocios o conseguir empleo mientras esperan cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos.
Advertencia de autoridades estadounidenses
El secretario de Seguridad de Estados Unidos, Markwayne Mullin, ha advertido sobre una política de “cero tolerancia” tras agresiones a agentes de ICE en Nueva Jersey.
