La producción minera se mantiene estable, pero la falta de exploración afecta la obtención de nuevos yacimientos y la producción de metales clave.
La minería en Sonora mantiene una producción relativamente estable, pero enfrenta el desafío de ampliar las actividades de exploración para descubrir nuevos yacimientos y sostener el crecimiento del sector. Las minas tienen una vida útil limitada y la extracción puede disminuir las concentraciones de minerales, lo que afecta la producción a largo plazo.
Durante 2026 se han otorgado permisos para abrir o ampliar algunas operaciones mineras en Sonora. Sin embargo, solo una pequeña proporción de los proyectos explorados llega a convertirse en una mina, lo que subraya la importancia de fortalecer la exploración.
Exploración y retos para nuevos yacimientos
La falta de exploración ha incidido en la caída de la producción de oro, plata y zinc en México. Se considera necesario ampliar los mecanismos de participación privada en la búsqueda de nuevos yacimientos para sustituir minas que agoten sus reservas. Roberto Sitten Ayala señaló: “Tenemos que tener un respaldo de minas que necesitamos que se estudien, que se exploren, que se analicen y que se haga la factibilidad para poder hacer minas en mediano y largo plazo”.
La certeza jurídica es necesaria para atraer inversiones en proyectos mineros. La legislación minera cambió en 2023 y la exploración quedó bajo la responsabilidad del Gobierno federal a través del Servicio Geológico Mexicano.
Panorama de la producción y proyectos estratégicos
La producción de cobre y oro en Sonora se ha mantenido relativamente estable. México aún no cuenta con producción comercial de litio, aunque el depósito de Bacadéhuachi requiere inversiones y soluciones tecnológicas para determinar su viabilidad industrial.
La minería aporta tres de cada 10 pesos que produce Sonora, lo que resalta su relevancia para la economía estatal.
