Cinthia Abigaíl Tamez Rivera es señalada como presunta responsable; un adolescente de 14 años sobrevivió y es testigo clave.
Cinco personas fueron asesinadas en el municipio de Montemorelos, Nuevo León, en hechos ocurridos el miércoles 2 de octubre de 2026. Cinthia Abigaíl Tamez Rivera es señalada como la presunta responsable del multihomicidio, que dejó como víctimas a su pareja y a sus tres hijos. La mujer se quitó la vida a tres cuadras de distancia de la primera escena del crimen.
Un adolescente de 14 años sobrevivió al ataque y es el único testigo presencial dentro del domicilio. El joven presenció el momento en que Tamez Rivera disparó contra una de las víctimas e intentó escapar en un vehículo RZR que no encendió, siendo posteriormente resguardado por la policía.
Detalles de las escenas del crimen
Cinco integrantes de una familia fueron localizados sin vida en dos puntos distintos de Montemorelos. En la Colonia Los Nogales, los cuerpos de Leodegario Moya Garza y de los niños Christian (11 años) y Bruno Iván (10 años) fueron encontrados en una vivienda. Posteriormente, Tamez Rivera abordó una camioneta Jeep Mojave color rojo con su hijo Gustavo Alan, de dos años, y se desplazó tres cuadras hasta el Fraccionamiento Los Fresnos.
Dentro del vehículo, la mujer disparó al menor de dos años y luego se quitó la vida. La policía localizó en la camioneta a una mujer y a un menor de aproximadamente dos años de edad heridos por proyectil de arma de fuego. Los peritajes balísticos confirmaron que un solo revólver o pistola fue utilizado en todas las agresiones.
Investigación y pruebas científicas
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer los hechos. Una de las líneas de investigación analiza un posible homicidio múltiple seguido de suicidio. Los estudios balísticos determinaron que el arma encontrada en la camioneta fue la misma usada para matar a Moya Garza y a los tres menores. Las pruebas científicas confirmaron que el arma hallada en la camioneta coincide con los casquillos y proyectiles de ambas escenas.
El testimonio del menor de 14 años es considerado clave en la investigación, ya que es el único testigo presencial dentro del domicilio.
