Estados Unidos procesa por primera vez a un exjefe de Estado por autorizar torturas; juicio será en junio de 2027 en Nueva York.
Estados Unidos presentó cargos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores por conspiración para torturar a opositores políticos, así como delitos relacionados con narcotráfico y armas. La acusación fue formalizada el 8 de octubre de 2026 ante una corte federal de Nueva York, utilizando la sección 2340A del Título 18 del Código de Estados Unidos, una ley federal aprobada en 1994 que permite ejercer jurisdicción si los acusados están físicamente en territorio estadounidense.
Maduro y Flores fueron capturados el 3 de enero de 2026 durante una operación militar estadounidense en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York. En la audiencia del 15 de octubre de 2026, ambos se declararon inocentes de los nuevos cargos. Los abogados de Flores afirmaron que ella es “completamente inocente de todos los cargos”. La siguiente audiencia previa al juicio fue programada para el 17 de diciembre de 2026.
Detalles de la acusación y proceso judicial
La acusación sostiene que Maduro y Flores conspiraron para torturar a opositores políticos con el objetivo de conservar el poder. Los hechos incluyen episodios de tortura ocurridos en 2014 y 2018 durante el gobierno de Maduro. Además, enfrentan cargos relacionados con narcotráfico y armas, cuyas penas máximas contemplan cadena perpetua. Las penas mínimas obligatorias suman 60 años de prisión si son condenados por todos los cargos.
La ley utilizada para el proceso penal es la misma que ha sido aplicada en casos previos con resultados diversos, incluyendo condenas y absoluciones. Maduro y Flores son la séptima y octava personas acusadas bajo esta legislación federal. Es la primera vez que en Estados Unidos se procesa a un exjefe de Estado por autorizar torturas en su país.
Testimonios y desarrollo del juicio
La incorporación de cargos por tortura permite que se presenten testimonios directos de víctimas. Tres presuntas víctimas de tortura tienen ciudadanía estadounidense. Durante la audiencia del 8 de octubre, el fiscal Kevin Sullivan indicó que testigos declararían sobre la participación de Maduro y Flores en la conspiración. El proceso judicial deberá resolver si se cometieron actos de tortura, si existió conspiración y la participación de los acusados. El juicio también examinará los cargos relacionados con narcotráfico y armas.
La pena máxima por conspiración para cometer tortura es de 20 años de prisión, aunque Maduro y Flores no enfrentan la pena de muerte por este cargo. La acusación de tortura ha sido calificada como “una escalada significativa” y “un caso histórico”.
