El tipo de cambio alcanzó su nivel más alto desde noviembre de 2025, impulsado por la incertidumbre geopolítica y el alza en los precios del petróleo.
El 21 de octubre de 2026, el peso mexicano registró una depreciación significativa frente al dólar estadounidense, superando las 18.60 unidades por dólar. El tipo de cambio interbancario inició operaciones en 18.48 pesos por dólar, lo que representó una ganancia de 0.32% para el dólar.
Durante la jornada, la moneda mexicana se debilitó por encima de las 18.50 unidades por dólar. Un reporte de mercado ubicó la cotización en 18.56 pesos por dólar, con una depreciación de 0.85% frente al precio de referencia del martes. El tipo de cambio llegó a superar las 18.60 unidades por dólar y el peso mexicano registró nuevas pérdidas, alcanzando las 18.63 unidades por dólar.
Banco Base informó que el tipo de cambio alcanzó un nuevo máximo anual por encima de los 18.60 pesos, nivel que no se observaba desde el 7 de noviembre de 2025.
Factores internacionales y demanda de dólares
El debilitamiento del peso mexicano estuvo relacionado con la incertidumbre generada por la guerra en Medio Oriente y el aumento en los precios del petróleo. Los precios del petróleo subieron después de que Irán señalara que había pocos motivos para esperar avances diplomáticos con Estados Unidos. La demanda de dólares aumentó como activo de refugio ante la incertidumbre por el conflicto en la región.
El índice dólar operaba prácticamente sin cambios en 101.7 unidades, aunque en la sesión anterior cayó casi 0.3% y tocó los 101.50 puntos, su nivel más bajo desde el primero de octubre.
Comportamiento de los mercados y ventas minoristas en México
La depreciación del peso reflejó la cautela de los inversionistas ante riesgos geopolíticos y una menor disposición a mantener posiciones en monedas de mercados emergentes. En México, las ventas minoristas aceleraron durante agosto, aunque este dato no evitó la presión sobre la moneda nacional.
